DERECHO DE REPETICION POR CONDUCIR EL VEHICULO UN CONDUCTOR MENOR DE 26 AÑOS

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ACCIDNTECon fecha 20 de noviembre de 2014, el Tribunal Supremo ha dictado una sentencia muy importante respecto a las repercusiones que pueden derivarse de la conducción de un vehículo por un conductor menor de 26 años, que expresamente ha sido excluido en las condiciones particulares de la póliza de seguro. En la referida sentencia se establece que la compañía de seguros, dentro del ámbito del seguro obligatorio, no podrá repetir, o reclamar al asegurado, por los daños ocasionados a terceros, por un conductor menor de veintiséis años, aún en el supuesto de que las partes hubiesen pactado dicha exclusión.

En el caso analizado por la sentencia del Tribunal Supremo, el demandado tenía concertado con la compañía aseguradora demandante seguro de responsabilidad civil derivada de la circulación del vehículo propiedad de aquél, mediante póliza en la que expresamente se hacía constar que quedaba excluida la cobertura para conductores menores de veintiséis años que no aparecieran declarados en la misma.

Dicho vehículo se vio implicado en un accidente cuando era conducido por un menor de 26 años. Como consecuencia del mismo, la aseguradora debió abonar a la conductora del otro vehículo la cantidad de 17.787,72 euros, que ahora reclama al demandado.

El Juzgado de Primera Instancia rechazó dicha pretensión al considerar nula la referida estipulación contractual. La Audiencia Provincial, por el contrario, entendió que se trataba de una cláusula meridianamente clara y expresiva de la intención de los contratantes (lo que excluía otras interpretaciones) y válida, puesto que la exclusión de cobertura de conductores de menor edad que la estipulada, no declarados por el asegurado, puede obedecer a diversas motivaciones o finalidades subjetivas queridas y aceptadas por las partes al contratar (p.ej. conocimiento de los declarados, impedir que el vehículo sea conducido por múltiples conductores noveles, etc...) perfectamente lícitas, y aunque se tratase de una cláusula limitativa de los derechos del asegurado, no podía cuestionarse su validez desde el momento en que aparecía «convenientemente destacada en la póliza y suscrita por el tomador», cumpliendo los requisitos exigibles para su virtualidad por el artículo 3 de la Ley de Contrato de Seguro.

El Tribunal Supremo llega a una conclusión distinta, por lo que estima el recurso.

La sentencia del Tribunal Supremo

La sentencia analiza la acción de repetición o de regreso en el derecho de seguros y su regulación antes y después de la reforma de 2007, argumentando al respecto que, mientras que en el régimen anterior el asegurador, una vez efectuado el pago de la indemnización, podía repetir, según su apartado c),«contra el tomador del seguro o asegurado por causas previstas en la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro, y en el propio contrato de seguro …», por el contrario, «tal posibilidad de exclusión de cobertura, en el ámbito del aseguramiento obligatorio, por causas previstas “en el propio contrato de seguro” desaparece con ocasión de dicha reforma».

La Sala del Tribunal Supremo estudia y analiza la legalidad de la cláusula contractual que excluye de cobertura los daños y perjuicios causados por conductor no autorizado expresamente, que sea además menor de veintiséis años; por lo que en tal caso queda abierta a la aseguradora la acción de repetición una vez que ha satisfecho las indemnizaciones oportunas a los perjudicados.

La acción de repetición o de regreso, en el derecho de seguros, es aquella por la cual se faculta a la aseguradora a recuperar las cantidades abonadas por razón del cumplimiento del contrato de seguro y por el principio de indemnidad de las víctimas, cuando le asista el derecho a hacerlo frente al tomador o el asegurado.

Pues bien, el artículo 10 en su apartado c), autoriza la repetición «contra el tomador del seguro o asegurado, por las causas previstas en la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro, y, conforme a lo previsto en el contrato, en el caso de conducción del vehículo por quien carezca del permiso de conducir». Es decir que, legalmente, se limita la posibilidad de pacto sobre repetición al supuesto de conducción del vehículo por quien carezca de permiso de conducir, de modo que fuera de tal caso sólo cabe la repetición en los supuestos previstos por la ley, no alcanzando los supuestos legalmente previstos al caso de conducción por persona no autorizada según el contrato que sea menor de veintiséis años, como aquí sucede.

En definitiva, la compañía de seguros en el ámbito del seguro obligatorio, no podrá reclamar al asegurado por los daños causados a terceros por el vehículo conducido por un conductor menor de veintiséis años de edad.